Rimas en la Plaza

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En las tardes, un grupo de chicos se reúne bajo la pérgola de la Plaza de Armas. De pronto, sacan un parlante, suena la pista y empiezan las rimas cual cumananas del norte. No se escandalice, vecino, por sus vestimentas. Las capuchas y la ropa ancha son características del nuevo movimiento cultural que ha impactado fuertemente en la juventud chilcana: el Hip Hop.
El Hip Hop es un movimiento artístico que se originó en las calles del distrito del Bronx, en New York, entre jóvenes latinos y afroamericanos en la década de 1970. Esta cultura urbana nace como una respuesta a la opresión en la que vivían los ciudadanos africanos. Se caracteriza por cuatro elementos, que representan las diferentes manifestaciones de la cultura: rap, dj, breakdance y graffiti.
Kaffo, Motta y Chiki son jóvenes que encontraron, en la cultura Hip Hop, una forma de expresarse, de enviar un mensaje y de sacarle la vuelta a los vicios que los rodean. Ellos entienden que la vida tiene un único fin: ser feliz.
El rap es la expresión oral de esta cultura. Es el uso de las rimas en la composición de todas sus estrofas, y cuando estas rimas se improvisan en el momento, se le llama “freestyle” o estilo libre. A través de sus canciones e improvisaciones, estos chicos expresan su visión del mundo en el que viven. Rimando, hablan sobre sus experiencias, sus sueños y sus frustraciones.
Para Kaffo, rapear es expresarse con palabras con coherencia, que tengan un mensaje y un significado, porque muchas veces hay personas que, con tal de que rime una palabra con el final, lo toman como rap, y no es así.
Estos chilcanos han hallado en el rap un medio para mejorar como personas y para sentirse mejor con ellos mismos. “El rap me ha dado felicidad, libertad para poder expresar, perder el miedo a pararme frente a público. Es ser uno mismo sin temor a nada, es lo que te sale de tu interior”, cuenta Motta.
Existen vecinos que ven su arte con malos ojos porque simplemente no lo entienden y no se han dado el tiempo de escucharlos con la debida atención; a pesar de esto, estos muchachos están seguros de los beneficios que ha traído consigo este estilo de vida e invitan a todos a participar de esta cultura que, de a pocos, ha ido tomando las calles de muchos lugares del país.
Como nos comenta Chiki, el rap es su vida y no una moda pasajera. Él está convencido del poder de las palabras para mejorar la realidad. “El rap es un mensaje y un mensaje puede cambiar al mundo”, finaliza. Si es así, seguro que también puede hacer mucho para mejorar nuestro distrito.